El pueblo de Campo de Criptana se reúne con fervor en torno a su patrona en el Lunes de Pascua

La tradición, la devoción y la participación ciudadana marcan una jornada que vuelve a unir a generaciones de criptanenses en el santuario y el cerro.

 

Campo de Criptana ha celebrado este Lunes de Pascua la festividad en honor a la Santísima Virgen de Criptana, patrona del municipio, una tradición que reúne cada año a cientos de vecinos y vecinas en el santuario y en el entorno del cerro, espacio histórico y espiritual de referencia para la localidad.

El alcalde, Santiago Lázaro, destacó el profundo arraigo de esta celebración, que se mantiene viva desde hace casi cinco siglos “hace unos años conmemoramos el 475 aniversario de la renovación del voto del Ayuntamiento y del pueblo de Campo de Criptana a la Santísima Virgen de Criptana. Es una tradición que viene de muy lejos, pero que se renueva cada año cuando las familias visitan el cerro, participan en los actos y mantienen vivo este compromiso colectivo”, señaló. Lázaro agradeció también el trabajo de la Junta Directiva de la Hermandad y el compromiso de la ciudadanía en la conservación de un patrimonio “que forma parte esencial de la historia de Criptana”.

La viceconsejera de Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Carmen Teresa Olmedo, acompañó a la Hermandad y al Ayuntamiento en esta jornada “es un orgullo poder representar al Gobierno regional en mi pueblo en un día tan especial. La Hermandad realiza un trabajo constante de conservación del patrimonio material e inmaterial vinculado a la Santísima Virgen, enriquecido con iniciativas como la procesión de velas celebrada anoche”, afirmó. Olmedo subrayó además los excelentes datos turísticos registrados en la región durante la Semana Santa, con ocupaciones superiores al 90 %, y animó a seguir apostando por Campo de Criptana y por Castilla-La Mancha como destino cultural y de interior.

Por parte de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, el párroco Juan Carlos Camacho Jiménez destacó la importancia espiritual de esta jornada para la comunidad “la Santísima Virgen de Criptana es para nosotros madre y protectora. Muchas personas mayores o enfermas esperan su llegada a la parroquia para poder visitarla de cerca. Estos dos meses en los que permanecerá en el templo son muy significativos para todo el pueblo”, explicó. El párroco agradeció igualmente la colaboración entre instituciones y Hermandad para garantizar el correcto desarrollo de los actos.

El presidente de la Hermandad de la Santísima Virgen de Criptana, Jesús Delgado, puso en valor la participación masiva de la ciudadanía en los actos celebrados desde la víspera “el Rosario de Velas reunió anoche a un gran número de vecinos y vecinas. Es un día grande para Campo de Criptana y agradecemos el apoyo constante del Ayuntamiento, de la Junta y de la Parroquia para mantener vivo este santuario y esta devoción”, señaló. Delgado recordó que la imagen permanecerá en la parroquia hasta el primer sábado de junio, tras la procesión que tendrá lugar esta tarde a las 19:00 horas.

Uno de los elementos más característicos de esta festividad es la participación de los gremios locales, que mantienen un papel histórico en la procesión matinal. La imagen de la Santísima Virgen de Criptana es portada alrededor del cerro y del santuario por diferentes cuadrillas pertenecientes a antiguos gremios profesionales, una estructura tradicional que ha perdurado como expresión de identidad colectiva.

Cada cuadrilla asume su turno de porte como un honor transmitido de generación en generación, simbolizando el compromiso de cada grupo con la patrona y con la conservación de la tradición. Este sistema de relevos convierte la procesión en un acto profundamente comunitario, donde conviven la devoción, la memoria histórica y el sentimiento de pertenencia al pueblo.

La presencia de los gremios refuerza el carácter participativo de la jornada y subraya el valor cultural y social de una celebración que continúa siendo un punto de encuentro para generaciones de criptanenses.