La Feria y Fiestas en honor al Santísimo Cristo de Villajos contará este año con una pregonera profundamente ligada a la identidad cultural del municipio como es Déborah Escobar, presidenta de la A.C. Peña Los Bartoleros y figura clave en la historia reciente del carnaval criptanense.
Su nombramiento, como pregonera, llega en un momento especialmente simbólico, coincidiendo con el 40 aniversario de Los Bartoleros, la comparsa que ha acompañado a Escobar desde la infancia y que hoy representa uno de los pilares festivos y emocionales de Campo de Criptana.
Para Déborah Escobar, hablar de Los Bartoleros es hablar de su propia historia. Creció entre máscaras, telas, reuniones, ensayos y desfiles. “Empecé siendo Bartolera el mismo año que hice la comunión”, recuerda. La comparsa apenas tenía dos años de vida cuando ella dio sus primeros pasos dentro de esta gran familia cultural que, con el tiempo, se convertiría en su hogar.
Hoy, décadas después, sigue sintiendo la misma emoción que aquella niña que se preparaba para desfilar por primera vez. “Mis padres son Bartoleros, mis amigos son Bartoleros, mi marido y mis hijos también lo son. No sé vivir de otra manera”, afirma. Su vida, confiesa, está tejida con los hilos de la comparsa: sus ritmos, sus proyectos, sus celebraciones y también sus desafíos.
Escobar destaca que Los Bartoleros han sido siempre un espacio de aprendizaje colectivo. “Aquí aprendes a convivir, a escuchar, a sumar. Aprendes de quienes llevan toda la vida y también de quienes llegan con ideas nuevas y energía renovada”. Esa mezcla de experiencia y juventud, asegura, es la clave que ha permitido que la comparsa siga creciendo durante cuatro décadas.
Para ella, el espíritu Bartolero se sostiene en tres pilares: identidad, comunidad y cultura. “Somos de Campo de Criptana y trabajamos para defender y promocionar lo que somos: nuestro folclore, nuestras tradiciones, nuestra manera de vivir la fiesta”. Y añade algo que considera esencial: “Aquí nadie queda atrás. Todos tenemos un lugar y todos sumamos”.
El pregón de 2026 será, para Escobar, mucho más que un discurso. Será un homenaje a todas las personas que han construido Los Bartoleros desde 1986: quienes estuvieron, quienes están y quienes vendrán. “Cada proyecto se ha levantado con ilusión, con esfuerzo y con la certeza de que juntos sabemos estar en las buenas y en las malas”, afirma.